El futuro como paisaje
Clara Veldrán Universitat Pompeu Fabra En la primera mitad de los años sesenta, Huntsville, la ciudad de Alabama, encarnó una de las fantasías más persistentes de la modernidad estadounidense: la idea de que el futuro podía planificarse, construirse y, sobre todo, habitarse de manera casi inmediata. El salto demográfico y territorial de la ciudad no fue solo un efecto colateral del programa espacial, sino la manifestación local de una fe más amplia en la expansión, el crecimiento y la capacidad técnica como motores de transformación social. La ciudad pasó de ser un enclave casi rural a presentarse como “Space City”, un nombre que funcionaba menos como descripción que como promesa. En ese contexto, no resulta extraño que el lenguaje del progreso se filtrara rápidamente desde los laboratorios y las pistas de lanzamiento hacia el comercio, la política municipal y el ocio. La propuesta de Space City USA debe leerse en esa clave. El parque temático no era simplemente un emprendimie...