Hagamos mejores ciudades para la fauna silvestre
Saman Sobhani En una cálida tarde de mayo, los vencejos chillan sobre los tejados, persiguiendo insectos por encima del tráfico. Un zorro se desliza a lo largo del muro de un jardín mientras las gaviotas se pelean en el techo de un supermercado. Solemos tratar a estos animales como visitantes. Pero también son residentes, y viven junto a nosotros en lugares diseñados para las personas. Mi investigación reciente sostiene que esto tiene que cambiar. En lugar de preguntarse cómo la naturaleza puede hacer que las ciudades sean mejores para los humanos, los urbanistas deberían considerar qué les deben las ciudades a las muchas especies que ya habitan en ellas. Más de la mitad de la población mundial vive hoy en áreas urbanas, mientras que las ciudades continúan expandiéndose hacia los hábitats de la fauna silvestre. En el Reino Unido, los vencejos son un ejemplo claro. Anidan en los huecos debajo de los aleros y las tejas, los cuales pueden desaparecer cuando los edificios más antiguo...