El poder de los contramapas


Patty Heyda 
Universidad Washington en St. Louis
 

A lo largo del tiempo, los mapas han sido herramientas útiles para que quienes ostentan el poder reclamen territorios y mercados. Los políticos inician batallas de redistribución de distritos en todo el país para asegurar el control partidista, debilitando el poder de los votantes. La postura geopolítica de la administración Trump sobre Groenlandia se basa en una larga historia de imperialismo ayudado por mapas. Y en la antigua Roma, el mapa de Peutinger representaba vastas ideas de imperio al situar a Roma en el centro del mundo.

Pero los mapas también pueden contar historias ocultas sobre política y poder que ayudan a las personas a recuperar el acceso a sus propios espacios y futuros. Estos incluyen los contramapas (es decir, mapas que reelaboran las suposiciones existentes) para ampliar las narrativas dominantes sobre un lugar e incluir puntos de vista que antes estaban excluidos.

Como diseñadora urbana y arquitectónica, cartógrafa e investigadora de política espacial, he visto cómo los mapas dan forma a los espacios urbanos y a las historias que se cuentan sobre ellos. También he visto cómo los mapas tienen el poder de cuestionar estas historias, abriendo otros significados que un lugar puede tener y que son compartidos por los residentes y trabajadores cotidianos.

Más que simples ayudas digitales para la orientación, los mapas son herramientas estratégicas de construcción de mundos. Los mapas muestran cómo ciertas ideas y fronteras que la gente puede considerar fijas pueden volverse flexibles. Cualquiera puede hacer un mapa y, dado que los mapas son instrumentos de narración espacial, las posibilidades que revelan sobre los lugares son en realidad infinitas.

 

¿Quién hace los mapas?

El geógrafo Mark Monmonier describió de forma célebre cómo mentir con mapas. Señaló que los cartógrafos que tienen poder, como los gobiernos y las empresas, utilizan la edición selectiva para promover objetivos específicos o difundir una marca.

Los mapas de carreteras de Shell Oil de la década de 1950 son un ejemplo útil de los mapas como marketing. Con un logotipo grande en la portada y la brújula de la estrella del norte de Shell en el interior, estos mapas se entregaban gratuitamente en las gasolineras de todo el país. Publicitaban la marca al tiempo que facilitaban los viajes en automóvil mediante la delineación de carreteras y características principales, incluyendo tablas de kilometraje en la parte posterior para que los automovilistas pudieran planificar las paradas de gasolina. Los mapas omitían sistemas de transporte competidores como las rutas de autobús.

Las agencias públicas y las asociaciones público-privadas también promueven agendas a través de los mapas. Los mapas de exclusión de la Home Ownership Loan Corporation de la década de 1930 muestran de manera aún más directa cómo el gobierno y la industria inmobiliaria utilizaron los mapas para excluir a ciertas comunidades. Estos mapas se hicieron para casi todas las principales ciudades estadounidenses, y las zonas que marcaron como riesgosas para los prestamistas coincidían con los vecindarios donde vivían los afroamericanos, sacándolos así del mercado de la vivienda propia.

Hoy se puede observar los esfuerzos de manipulación de distritos electorales en estados como Texas y Florida para ver cómo se utilizan los mapas para controlar quién tiene acceso a las palancas de la democracia. Estos casos de redistribución de distritos se realizaron fuera de un año de censo típico para ganar más escaños en el Congreso en las elecciones de 2026.

 

Remapear el detrás de escena

Si los mapas se utilizan para excluir sistemáticamente a los vecindarios minoritarios de los mercados inmobiliarios, entonces remapear estos sistemas puede revelar cómo se mueven los hilos del gobierno y la industria privada para excluir a estos vecindarios, y a quién beneficia esta exclusión.

En mi libro Radical Atlas of Ferguson, USA, remapeo esta ciudad estadounidense para mostrar lo que sucede detrás de escena en la planificación regional y municipal, revelando por qué persisten allí condiciones tan marcadas de desigualdad.

El suburbio de Ferguson, en el norte del condado de St. Louis, Missouri, saltó a la fama nacional en 2014 después de que un oficial de policía blanco disparara y matara a Michael Brown Jr., un adolescente negro desarmado. La respuesta de la comunidad a esta injusticia ayudó a impulsar el movimiento Black Lives Matter.

Con los mapas de este libro, integré nuevas historias para desentrañar el tenso contexto político y económico que subyace en Ferguson. Por ejemplo, el historiador Walter Johnson señala que hay varias empresas importantes de la lista Fortune 500 ubicadas a pocas cuadras de donde Brown fue asesinado. Mientras que esas empresas reciben cuantiosos subsidios fiscales e incentivos de desarrollo público para su crecimiento físico, el resto del gasto del municipio para necesidades básicas como escuelas públicas y aceras sigue careciendo de fondos suficientes. Al resaltar estas facetas del paisaje, los mapas pueden mostrar quién controla realmente la imaginación de los planificadores urbanos y los políticos.

El remapeo ayuda a los responsables de la formulación de políticas a ser más conscientes de los sesgos dentro de los datos que utilizan para las evaluaciones de vecindarios convencionales y la cartografía municipal. Los mapas que muestran datos sobre el crimen aparentemente objetivos, por ejemplo, a menudo refuerzan ideas de riesgo en los vecindarios minoritarios. Pero cuando los delitos contra la propiedad en el norte del condado de St. Louis, donde vive la mayoría de los residentes negros, se superponen con los delitos de fraude hipotecario de guante blanco de 2008 —un conjunto de datos que no está fácilmente disponible en los catálogos municipales típicos—, se hace evidente cómo esta área fue blanco de los prestamistas de hipotecas de alto riesgo. Ampliar la forma en que las personas evalúan los datos y sus fuentes puede desviar la atención hacia las fuerzas subyacentes que dan forma a las estadísticas.

El remapeo también puede combinar capas de información aparentemente no relacionada para descubrir nuevos vínculos entre detalles espaciales. Por ejemplo, ¿por qué es tan baja la participación electoral en el distrito donde Brown fue asesinado? Un mapa de demografía racial combinado con los lugares de votación revela que no solo no hay un lugar de votación en el distrito de mayoría afroamericana, sino también barreras físicas —incluyendo una línea de ferrocarril elevada y un corredor de arroyo— que impiden que los residentes accedan fácilmente al Ayuntamiento y a otros lugares de votación.

 

Mapas para el pueblo

A medida que quienes están en el poder continúan politizando los mapas, la práctica del remapeo puede servir al público en general al hacer que esos sistemas de poder sean más visibles para todos.

Los contramapas han inspirado a activistas a editar e incluir información previamente omitida en los relatos convencionales. El cartógrafo Andrew Middleton me presentó un ejemplo: una visión petrofuturista de los mapas de Shell Oil. Estos contramapas muestran las carreteras documentadas en los mapas de Shell bajo el agua basándose en el aumento proyectado del nivel del mar debido al cambio climático, que es causado predominantemente por la quema de combustibles fósiles producidos por empresas como Shell.

Los mapas son proyecciones geográficas a escala, lo que garantiza su legibilidad y utilidad. Son entendidos por personas de todas las edades. Se comunican gráficamente a través de los idiomas y son portátiles. Cuando los mapas y los contramapas descubren y superponen las relaciones que de otro modo no se verían y que dan forma a un lugar, afirman nuevas formas de memoria colectiva, ofreciendo versiones más significativas de la autoridad pública.

The Conversation. Traducción: Maggie Tarlo.

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