Paisaje marrón


Gaby Hansen y Christina Breed

Muchas ciudades africanas han comenzado a diseñar planes climáticos. Estos prometen calles más frescas, bosques urbanos y techos verdes en los edificios. Esta adaptación climática urbana se ha convertido en una prioridad urgente.

Windhoek, la capital de Namibia, es una ciudad de rápido crecimiento que se extiende a través de colinas y valles. Sus suburbios coexisten con asentamientos informales en expansión. Pero la vida en esta ciudad árida se está volviendo más difícil. Las lluvias son escasas e impredecibles y las temperaturas llegan a alcanzar los 40°C. La vegetación dispersa y las carreteras y edificios que absorben el calor hacen que algunas partes de la ciudad sean aún más calurosas.

Condiciones similares se encuentran en otras ciudades áridas, incluyendo Gaborone en Botsuana. La ciudad experimenta un calor intenso, escasez de agua y sequías regulares. Las lluvias intensas y repentinas también pueden causar inundaciones repentinas. La vegetación limitada empeora aún más el calor.

Somos arquitectas paisajistas que diseñamos pueblos y ciudades para trabajar con la naturaleza en lugar de contra ella. Las soluciones basadas en la naturaleza son fundamentales en nuestro trabajo. Utilizan árboles, plantas, humedales y otros elementos naturales para enfriar las zonas urbanas, gestionar las inundaciones y ayudar a las personas a hacer frente al cambio climático. También pueden proteger la vida silvestre y crear lugares más saludables para que viva la gente.

Queríamos averiguar por qué Windhoek no está haciendo un mayor uso de las vías naturales para enfrentar el cambio climático. Analizamos si estos enfoques no aparecían en los planes gubernamentales o si estaban incluidos pero simplemente no se ponían en práctica. También exploramos cómo el conocimiento local podría ayudar a la ciudad a prepararse para el cambio climático.

Revisamos todas las políticas nacionales y municipales sobre cambio climático y resiliencia. También entrevistamos a funcionarios municipales, planificadores urbanos, académicos, arquitectos, paisajistas, especialistas ambientales y representantes comunitarios involucrados en la permacultura y en la mejora de asentamientos informales, para averiguar si los planes y políticas climáticas del gobierno se estaban traduciendo en proyectos reales.

Nuestra investigación reveló que los habitantes locales podrían utilizar la frase "lo marrón es hermoso" para describir Windhoek.

En otras palabras, la gente valora el paisaje seco de Windhoek como parte de su identidad natural y cultural. Pero de esto no se habla. Namibia tiene buenas políticas climáticas en el papel, pero están centradas en los riesgos climáticos y la gestión de desastres. El uso de soluciones basadas en la naturaleza para que Windhoek se adapte al cambio climático no figura en las conversaciones.

Como resultado, existe una orientación limitada sobre cómo deben incluirse las soluciones basadas en la naturaleza en la planificación urbana de las ciudades en zonas áridas. Por ejemplo, las políticas brindan a las ciudades poca orientación sobre el uso de árboles, humedales y vías fluviales naturales para reducir el calor y absorber el agua de las inundaciones. Por lo tanto, Windhoek continúa dependiendo de drenajes grises y barreras de concreto contra inundaciones enfocadas en la gestión de desastres. El enfoque también debería centrarse en preparar a la ciudad para el empeoramiento del calor, las sequías y las inundaciones, para mejorar las condiciones de vida.

Nuestra investigación recomienda que Windhoek trabaje con su paisaje seco para abordar el calor, la sequía y las inundaciones.

Los planes urbanos deberían incluir zanjas de infiltración o bioswales (canales llenos de plantas que recolectan y filtran el agua de lluvia), zanjas de contorno (canales poco profundos que frenan el agua que fluye ladera abajo), bermas (elevaciones de tierra que guían o retienen el agua), plantas autóctonas y resistentes a la sequía, y xeropaisajismo (jardinería que requiere muy poca agua). Estas soluciones deben diseñarse para el paisaje particular de Windhoek y para las necesidades de sus comunidades y su vida silvestre.

 

Las ideas locales pueden cambiar las ciudades

Las soluciones basadas en la naturaleza ocupan un lugar destacado en las políticas climáticas globales. Pero los países áridos como Namibia necesitan soluciones diseñadas para la escasez de agua y ecosistemas desérticos frágiles. Esto es especialmente importante en Windhoek. Los asentamientos informales están creciendo a un ritmo del 6.5% al 7% anual, en comparación con el 4% en la ciudad formal. Una persona a la que entrevistamos afirmó que la infraestructura básica no puede mantener el ritmo. Los sistemas de drenaje a menudo se ven desbordados cuando llegan las inundaciones, dejando a los asentamientos informales expuestos a inundaciones de aguas residuales.

Consideramos las iniciativas comunitarias como herramientas muy importantes de adaptación climática. En Windhoek, están ocurriendo prácticas comunitarias como huertos de permacultura, sistemas locales de recolección de agua y monitoreo ambiental dirigido por los ciudadanos. Estas prácticas combinan principios ecológicos con el conocimiento local. El resultado es una mejor seguridad alimentaria, conservación del agua, aprendizaje social y un sentido de pertenencia a la comunidad.

Las soluciones basadas en la naturaleza están funcionando a nivel local. Creemos que deberían ampliarse e integrarse en la planificación urbana. Por ejemplo, nuestro estudio propuso un tema de concientización para Windhoek: "Lo Marrón es Hermoso". Hacer campaña a favor de la adaptación climática en torno a este tema animaría a la gente a ver el paisaje seco y polvoriento de Windhoek no como algo inerte o feo, sino como algo natural y valioso.

Como dijo una persona a la que entrevistamos: “Lo marrón tiene vida, hay plantas e infraestructuras marrones impresionantes. Necesitamos reorientar la mentalidad de las personas para que vean que lo marrón es hermoso. Destacar los diseños áridos con especies autóctonas puede transformar esta conversación”.

Windhoek también cuenta con "defensores municipales" que trabajan dentro de la administración de la ciudad. Son personas que promueven que las soluciones basadas en la naturaleza formen parte de la planificación urbana. Sus esfuerzos sugieren que el cambio es posible desde el interior del gobierno, especialmente cuando comparten conocimientos y trabajan juntos en diferentes campos.

Sin embargo, uno de los problemas es que todos estos proyectos no están conectados. Por ejemplo, no existen directrices municipales sobre cómo paisajizar las áreas verdes de manera que enfríen Windhoek y ayuden a la ciudad a hacer frente al calentamiento global.

Hay una falta de aportes especializados en arquitectura paisajista. Los proyectos se diseñan por separado en lugar de formar parte de un enfoque coordinado para toda la ciudad. Para lograr un mayor impacto, necesitan el respaldo formal de la ciudad.

 

Lo que debe suceder a continuación

Para reducir la brecha entre la política y la práctica, creemos que las comunidades, los encargados de formular políticas y los investigadores deben trabajar juntos en la planificación urbana. El diseño de la ciudad puede incluir a todos y adaptarse al contexto de Windhoek.

Este enfoque también podría funcionar en los asentamientos informales o de viviendas precarias. Sus residentes están a merced del clima y tienen conocimientos valiosos sobre el entorno local y sobre cómo sobrevivir a las condiciones adversas.

Para que Windhoek se prepare para un futuro más cálido y seco, los sistemas deben cambiar. Las soluciones basadas en la naturaleza deben pasar de ser buenas ideas a formar parte de la planificación urbana cotidiana, los funcionarios deben recibir las habilidades y recursos para trabajar con la naturaleza, y los departamentos gubernamentales, las comunidades y los expertos deben unirse en un solo equipo para trabajar en conjunto.

Al trabajar con la naturaleza, Windhoek podría mostrar a otras ciudades áridas cómo hacer frente al calor, las sequías y las inundaciones de manera duradera y asequible.

The Conversation. Traducción: Clara Veldrán

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